November 2, 2011
30. Dejando a un lado a la Nebrijana, que es una tan dura como conmovedora incondicional. ¿quiénes han sido -para bien y para mal- las ‘mujeres de su vida’? Sin dejar de ser un caballero, ¿qué males y qué bienes le han dejado? Las mujeres que conocí, tanto putas de cobrar como las que no lo eran, me dejaron una forma más lucida de mirar el mundo. Nadie mira como ellas. También me dejaron la certeza de que hay silencios más elocuentes que las palabras. Nadie habla el lenguaje del silencio como las mujeres. Muchos siglos de heridas infligidas por los hombres las hicieron mirar y callar como lo hacen. Por eso son tan decididas cuando hablan, tan crueles cuando luchan, tan despiadadas cuando vencen. A diferencia de los hombres, nunca tuvieron retaguardia a la que replegarse en caso de derrota. Eso las hizo más lucidas y sólidas que nosotros. Siempre pensé que los seres humanos pertenecientes a las razas superiores eran las mujeres y los samuráis japoneses.